Gobernación, aporta las pruebas para que en firme sean reconocidos los limites vigentes entre el Cesar y La Guajira‏

 Luego de la acción interpuesta ante la Comisión de Ordenamiento Territorial de la Cámara de Representantes, en donde pidieran fueran revisados los límites entre los departamentos del Cesar y La Guajira, la administración departamental,  puso en manos del Dr. Cesar Arismendy Morales, la titánica labor de demostrar ante las instancias a que hubiera lugar, la soberanía histórica y administrativa, sobre los territorios en conflicto.

 El ex Representante, Juan Manuel Campo y el Concejal de la ciudad de Valledupar, Wilber Hinojosa,  en el momento de su petición; argumentaron serias dudas sobre los límites interdepartamentales y acusaron a La Guajira, de apropiarse de territorios que para su concepto pertenecerían al Municipio de Valledupar.  Lo anterior motivó al Instituto Geográfico Agustín Codazzi – IGAC,  a crear una comisión de deslinde y amojonamiento, presidido por ellos y conformado además por delegados de los territorios en conflicto.
 Las poblaciones de Carrizal, Potrerito, Veracruz y Primer Rincón, son las comarcas que a juicio de los demandantes corresponderían al Municipio del Cacique Upar y no al Municipio de San Juan del Cesar de la península Guajira.
 Arismendi Morales, delegado del departamento ante la comisión y amplio conocedor del tema, acompañado por el alcalde de San Juan del Cesar, Carlos Julio Orozco Guerra, se dio a la tarea de demostrar con un sinnúmero de pruebas documentales, catastrales e históricas, además de evidencias legales, la presencia administrativa y política de la administración departamental en los corregimientos en disputa. Por el contrario los demandantes hasta el momento, no han hecho llegar a la delegación ninguna prueba del hecho que dirimen, quedando por sentado que los argumentos han sido infundados y por demás arbitrarios.
 Por lo anterior, la gobernación ha solicitado sean ratificados los limites existentes y se precisen en la cartografía oficial del IGAC,  que viene desde 1976 y se proceda a llevar estos límites a una norma con descripción geográfica.
 “La Guajira seguirá manteniendo las relaciones de hermandad, identidad cultural, económica y social con el Cesar, porque en el fondo somos una sola región, hijos del Magdalena Grande y de la Región Caribe,  y son muchas cosas las que nos unen y ninguna que nos separen”,  enfatizó Arismendy Morales.