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Cancillería colombiana repudia atentado que dejó 13 muertos en Barcelona

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, en nombre del Gobierno Nacional, expresa su condena al atentado terrorista ocurrido hoy 17 de agosto en la ciudad de Barcelona, que provocó víctimas mortales y numerosos heridos.

Colombia manifiesta sus más profundos sentimientos de condolencias y solidaridad con el pueblo y el Gobierno de España, y hace votos por la pronta recuperación de las personas que resultaron heridas.

Colombia reafirma su rechazo a cualquier manifestación de violencia y acción terrorista, las cuales no tienen justificación alguna, y atentan contra los derechos fundamentales de las personas, en particular el derecho a la vida.

LOS HECHOS
Una furgoneta atropello a la multitud que transitaba la Rambla de Barcelona provocando 13 muertes y causando más de un centenar de heridos en una tarde de pánico en el corazón de Barcelona.

La policía autonómica confirmó que se trata de un atentado terrorista y que tenía relación con la explosión de una vivienda en Alcanar (Tarag…

Amilkar Acosta Medina: 'Otra oportunidad para la paz'

 Bogotá, julio 13 de 2015. - El Director Ejecutivo de la Federación Nacional de Departamentos, Amylkar Acosta, planteó hoy que con las últimas decisiones tomadas por el Presidente de la República Juan Manuel Santos, “se abre una nueva oportunidad para la paz, pese a todos los reveses que se han presentado en las últimas semanas”.
 A nombre de la FND Acosta Medina promulgó en las últimas horas una declaración para reiterar el respaldo al proceso de paz teniendo en cuenta las buenas nuevas de las que han sido portadores el Presidente Santos y el Coordinador del equipo negociador en la Habana, Humberto de la Calle Lombana.
 El texto de su declaración es el siguiente:
 Desde el artero golpe infligido a las tropas del Ejército en el Departamento del Cauca, emboscadas por uno de los frentes de las FARC, el país ha venido registrando con estupor e indignación una seguidilla de atentados contra la infraestructura del país, que han afectado directamente a la población civil y le han causado un daño irreparable al medio ambiente. A ese paso las perspectivas de un Acuerdo y la convalidación del mismo por parte de la sociedad civil se tornaban cada vez más remotas.
 En medio del escalamiento del conflicto armado y de las tribulaciones propias de esta guerra cruel y cruenta y cuando la confianza en el proceso de las negociaciones de la Habana ha llegado a su punto más bajo y se esfuman las esperanzas en que las negociaciones con las FARC le pongan fin, sorpresivamente se arribó en la Mesa, mediado por la intervención de los países garantes, a un Acuerdo entre las partes que le da un nuevo aliento al maltrecho proceso de paz.
Por ello, registramos como un hecho, además de significativo, positivo las buenas nuevas de las que han sido portadores el día de ayer el señor Presidente de la República Juan Manuel Santos y el Coordinador del equipo negociador Humberto de la Calle. Ante la presión de la opinión pública nacional e internacional, las FARC resolvieron decretar nuevamente un alto al fuego unilateralesta vez por un mes, el cual, según las últimas noticias, se podrá extender indefinidamente, con el manifiesto propósito, que quedó consignado en la Declaración conjunta del Gobierno y las FARC, de recobrar la confianza de los colombianos en el proceso de paz.
 Acordaron entre las partes contendientes “hacer todos los esfuerzos necesarios para llegar sin demoras a la firma de un Acuerdo final”, lo cual es además de loable indispensable para imprimirle una mayor y mejor dinámica al proceso de negociación. Además, convinieron en “acordar sin demoras los términos” de lo que será el cese al fuego bilateral, el cual será sujeto a verificación internacional. Concomitantemente, se seguirá avanzando, sin prisa pero sin pausa, mediante “un trabajo técnico, contínuo y simultáneo sobre los puntos centrales de la agenda”, con el objeto de ir cerrando los acuerdos más pronto que tarde.
 De lo que se trata, al fin y al cabo, es de darle una nueva oportunidad a la tan esquiva paz, valor supremo de la sociedad colombiana. Como lo dijo nuestro laureado García Márquez, pese a todos los reveses y desencuentros “nos sentimos con el derecho de creer que todavía no es demasiado tarde para emprender la creación de la utopía contraria” a la guerra y a la destrucción. Aspiramos, al igual que él, hacer de la paz “una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir…donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra”. Cómo no!