Como cambian los tiempos, también la edad

Escribe:
IGNACIO RAFAEL ESCUDERO FUENTES
Ex futbolista de la selección juvenil de fútbol de Colombia, Chile 1974.

Nacho Escudero F.
Parodiando con una vieja canción “Cómo cambian los tiempos y solamente queda el recuerdo, cómo pasan los años y ni siquiera nos damos cuenta”; así empieza un clásico paseo de la autoría de “Poncho” Zuleta que grabó Jorge Oñate en los inicios de la década de los 70, traigo a colación un pasaje de mi vida en mi juventud, cuando Arnoldo Iguaran Zuñiga y mi persona viajamos a la ciudad de Barranquilla por gestión del profesor Edwin Lubo Vanegas, para incorporarnos a la selección de fútbol de la Corporación Universitaria de la Costa – CUC – a cambio, estudios becados en el colegio anexo a la Universidad (4 y 6 grado – hoy 9 y 11, respectivamente), a la edad de 19 y 21 años en 1976. Ese mismo año fuimos convocados a la preselección Atlántico en compañía de Francisco Pichón Julio, quien estudiaba medicina en la Unilibre. 

La selección estaba dirigida por los mundialistas Antonio Rada “el cañonero” y Marcos Coll “el olímpico”, a los pocos días fuimos excluidos del grupo por una campaña xenofóbica liderada por el narrador deportivo Edgar Perea Arias “el campeón”, quien nos dio el calificativo de “foráneos, extranjeros, con el argumento que tres guajiros no podían desplazar a tres criollos cuando el fútbol en la península no daba por la suela del zapato al atlanticense.

Una semana después, regresamos, viajamos a Bogotá y el partido inaugural del grupo fue selección Atlántico vs Magdalena. Los samarios tenían nómina de lujo, solo para mencionar al arquero Fragoso, Didi Valderrama, Lenin Fallace, Viloria, Camero. Me refiero a quien hoy se encuentra al frente del equipo tiburón, luego de su brillante carrera como estratega de clubes como en Boyacá -Chicò y Tolima. Los atlanticenses tenían en el arco a Javier Chimà, Carlos De La Torres,  José López, Carlos Molinares, Fernando Fiorillo y tres guajiros. Resultado final a favor de los atlanticenses 3x0. Al día siguiente un periódico capitalino tamaño tabloide tituló en primera plana; Guajira 3, Magdalena 0. Los goles fueron anotados por Pacho Pichón Nacho Escudero y Bonchi Iguaran.

En el año de 1978, después de un brillante desempeño de la selección de la CUC-coronada campeón del torneo organizado por la Liga de Futbol del Atlántico -, Arnoldo y yo, fuimos requeridos por el Atlético Junior, por una diferencia de quinientos mil pesos no se formalizó la negociación. Sin embargo, el Junior compró mis derechos deportivos en 1979. a Arnoldo “bonchi” Iguaran, quien fue citado por el Gerente de la época Efraín Tejeda, por petición de Juan Ramón  “la bruja” Verón “Te gustaría probar con el Junior al año siguiente” era para iniciar el año de 1978, “Claro, por supuesto, me puse muy feliz porque ese era mi sueño, se concertó una cita con el gerente del Junior Efraín Tejeda, me citaron a las 8 de la mañana, llegué a las 6: 30 a.m. estaba ansioso, ilusionado esa era mi sueño  y mi oportunidad, como a las 9: a.m. llega me ve y dice que lo espere, esperé hasta las 12: del medio día, estaba sin desayuno y sin plata para almorzar, abandoné las instalaciones, salí muy triste y con mis ilusiones echas pedazos, nunca me atendió”. Enfatizó Arnoldo.

Finalmente, viaja a Cúcuta por iniciativa de la “Bruja” Verón en contacto con Othón Alberto Dacundha. Tres meses después era el futbolista más codiciado por los clubes, por su velocidad, potencia, trancón grande y contundencia al momento de enfrentar el arco contrario. Fue goleador de Millonarios 1987 y 1988, goleador de la selección Colombia 1987, en Buenos Aires, Argentina, por encima de Diego “Pelusa” Maradona. Además, considerado el mejor puntero izquierdo de América, siendo diestro.

Retomando el título del artículo, para referirme que, la edad para terminar el bachillerato en ese entonces, terminan pregrado los jóvenes de hoy. Y en futbol hoy, quien a los 20 años, salvo algunas excepciones, no ha ingresado al profesionalismo es mejor que se dedique a buscar otra profesión, que a mi juicio seria a través de la academia.

Amigo lector, sobre todo los amantes del deporte, futbol en especial, para que estén expectante del lanzamiento del libro inédito de mi autoría intitulado: ARNOLDO, ¡INOLVIDABLE!, donde encontraran estos y muchísimos pasajes de la vida del ídolo y leyenda del club los Millonarios ¡PICA EL GUAJARO!