Colombia: del "cartel de la hemofilia" al "cartel de las muelas" y "el cartel de los balones gástricos"

Alfredo Aruachán

Recientemente han aparecido nuevas formas de desfalco de recursos en el sector salud, que aunque no se relacionan con la violación de la normatividad sobre libre competencia sí evidencian la franca intención de esquilmar el presupuesto público de la plata de la salud de todos los colombianos para lucro personal de unos pocos y a las que se les ha llamado ‘carteles’.

Desde el 2016 se ha podido conocer la operación del ‘cartel de la hemofilia’ en los departamentos de Córdoba y Sucre, el ‘cartel del Síndrome de Down’ en el departamento de Córdoba, el ‘cartel de los enfermos mentales’ y el ‘cartel de medicamentos’ en el departamento de Sucre, y ahora han aparecido dos nuevos: el ‘cartel de las muelas’, denunciado por Yohir Akerman en su columna de El Espectador, cuando presuntos corruptos se apropiaron de los recursos del departamento de Córdoba por medio de su Secretaría de Salud, suscribiendo contratos para la atención de odontología especializada con una IPS pagando por urgencia vital de procedimientos que ni siquiera se hacían, como la colocación de injertos óseos, o las cuentas de pacientes de ortodoncia, que no se encuentra cubierta por el plan obligatorio de salud, eran cobradas a la Gobernación a precios exorbitantes, y el ‘cartel de los balones gástricos’ en el que “funcionarias de una de las viejas clínicas de SaludCoop se habrían hecho implantar, por cuenta del régimen de salud, balones gástricos obsoletos que estaban por ser dados de baja en sus inventarios”, según reciente denuncia de Noticias Uno