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Más de 100 víctimas deja terremoto en México

(CNN Español) - Un sismo de magnitud 7,1 sacudió México este martes, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. Son 117 los muertos confirmados hasta ahora

El seísmo, de 7,1 grados en la escala Ritcher, se ha sentido en Ciudad de México y ha causado al menos 93 muertos.EiTB Radio Televisión Pública Vasca-hace 2 horas



Un potente seísmo ha sacudido hoy con fuerza el centro y el sur de México y ha causado al menos 93 muertos justo cuanto se cumplen 32 años del poderoso terremoto que provocó miles de muertes en Ciudad de México.
El Servicio Sismológico Nacional (SSN) ha indicado que el movimiento telúrico ha sido de magnitud 7,1 en la escala de Richter.

El epicentro del seísmo, registrado a las 13:14 horas locales (18:14 GMT), se ha localizado a 12 kilómetros al sureste de Axochiapan, en el central estado de Morelos, a una profundidad de 57 kilómetros.
Un terremoto de 7.1 de magnitud sacudió a México este 19 de septiembre, 32 años después de que ocurriera un devastador temblor que causó mi…

Por La Guajira


Un decidido apoyo nacional convertiría la crisis en una oportunidad para construir soluciones.

11 de marzo 2017 , 12:00 a.m.
La Guajira vive crisis complejas y entrelazadas. Tratarlas en forma simplista las agravaría. Los prejuicios capitalinos culpan al desierto y la sequía o a la forma de ser guajira y wayú, que algunos equiparan con indolencia e ilegalidad. Sectores locales acostumbrados a la anormalidad dicen con cierto cinismo que corrupción hay en todas partes, pero que desde el centro se ensañan con La Guajira porque los intereses nacionales y multinacionales solo buscan sus riquezas y no dejan nada; en cambio, de lo que roban los políticos guajiros algo queda en lo que contratan o pagan por los votos.


El rostro visible de las crisis es la desnutrición y la muerte infantil, agravadas por la falta de servicios esenciales como el agua, hoy acopiada por grandes proyectos mineros y agropecuarios, o la nutrición, la educación y la salud, arrasadas por una corrupción política que deja además tras de sí hueco fiscal, deterioro institucional e ingobernabilidad. Las crisis también se muestran en los problemas ambientales que genera la extracción del carbón, en el desempleo y en la bancarrota de la economía de subsistencia.

Los wayús han perdido huertas, animales y pesca artesanal frente a la industrial. Se ha hecho cada vez más difícil su acceso a recursos y territorios ancestrales que fueron poblados en forma dispersa y zonificados con respecto al mar, el desierto, las aguas que bajaban de cerros y los caminos, elementos que regían su organización. Todo eso afecta sus prácticas culturales y redunda en crisis alimentaria, interferencias a sus autoridades tradicionales y dificultades para actuar como colectividad.

La situación se vincula además a la pérdida de nexos con islas cercanas y a las crisis vecinas, pues este es un ámbito en donde casi todo ocurre en dimensión caribeño-guajiro-zuliana. Colombia y Venezuela comparten esa comunidad, que, más que reclamarse de una u otra nación, se identifica como wayú y está ahí desde antes de que existieran las dos repúblicas. Pero ese eslabón binacional ha terminado pagando las consecuencias de los litigios en la delimitación terrestre y marítima entre ambos países. La movilidad La Guajira-Zulia se rompe por cada tensión entre Caracas y Bogotá.

Ilegalidad e inseguridad crecen a ambos lados de la frontera, con bandas armadas, redes criminales y neoparamilitares que articulan todo tipo de contrabandos transfronterizos. Y los gobiernos, en lugar de emprender acciones conjuntas, sindican a la comunidad o se recriminan mutuamente. Hay recursos compartidos, oportunidades desaprovechadas y necesidades parecidas, agravadas por la corrupción y unilateralidad. Maduro ordenó cerrar el paso limítrofe legal, parar remesas y militarizar trochas justo en la peor sequía, con lo cual asestó un fuerte golpe a la alta Guajira.

El rostro de la corrupción no está aún completo, a pesar de que buena parte de los jefes políticos guajiros hayan sido destituidos y se hallen procesados o presos. Hubo también aval de jefes nacionales a cambio de apoyo local. Cambio Radical, ‘la U’, el Partido Conservador deben responder por estos gobernadores o alcaldes sindicados de corrupción y ayudar a resarcir el daño. Hay que derrotar el sistema político nacional clientelista y corrupto, reducido a rebuscadores de votos, puestos, contratos y rentas.

El Gobierno central intervino la administración del agua, la educación y la salud, y encargó de la gobernación a Weildler Guerra, destacado académico wayú-guajiro. Su conocimiento, la participación de autoridades locales, indígenas y sociedad civil, y un decidido apoyo nacional, pueden convertir la crisis en oportunidad para construir soluciones integrales y sustentables, superar el clientelismo y rehacer la relación nación-región.
SOCORRO RAMÍREZ