Uribe nuevamente se retracta

AHORA DE LAS ACUSACIONES CONTRA EL PERIODISTA DANIEL SAMPER OSPINA

El expresidente y senador de Colombia, Álvaro Uribe, se retractó este sábado de haber llamado "violador de niños" a un periodista y humorista, luego de que un tribunal se lo ordenara.

"Como me exige la justicia, corrijo que no es violador de niños. Nunca quise acusarlo de violación física o sexual de niños", indicó el exmandatario, quien se mostró en desacuerdo con el fallo, en un comunicado fechado en la ciudad caribeña de Barranquilla.

Uribe (2002-2010), principal opositor del mandatario Juan Manuel Santos, señaló el 14 de julio en su cuenta en Twitter, en la que tiene casi cinco millones de seguidores, al humorista y columnista de la revista Semana, Daniel Samper Ospina, de "violador de niños".
El exmandatario, líder del derechista Centro Democrático, además acusó a Samper del delito de pornografía infantil por unas fotografías publicadas en la revista para hombres Soho, que dirigió entre 2001 y 2014, en la que posaban de espaldas menores desnudos en crítica a los casos de pederastia en la Iglesia católica.

"Tengo que aceptar que jurídicamente, según criterio de autoridad, no se ha configurado pornografía infantil", afirmó Uribe, quien hizo los señalamientos contra el comunicador por escribir una columna satírica sobre el departamento de Antioquia, del que el expresidente es oriundo.

Samper Ospina, sobrino del expresidente Ernesto Samper (1994-98), emprendió acciones legales en contra del actual senador y el jueves un tribunal de Bogotá le ordenó a Uribe rectificar sus señalamientos en un plazo máximo de 48 horas, que finalizan este sábado.

No es la primera vez que Uribe tiene que corregir. 
En junio de 2016 tuvo que rectificar ante la Corte Suprema de Justicia por señalar en 2014 que el Canal Capital, la cadena de la Alcaldía de Bogotá que para entonces era dirigida por el periodista Hollman Morris, de ser "afecto a los intereses del terrorismo".

En mayo pidió perdón y se retractó luego de ser demandado por injuria y calumnia por un grupo de madres cuyos hijos fueron ejecutados de forma extrajudicial y presentados como guerrilleros durante su gobierno, en un caso conocido como "falsos positivos".

El exmandatario había dicho que los jóvenes estaban "involucrados en actividades ilegales".