Venezuela: El hermano pródigo de Colombia

Colombia y Venezuela, ayer y hoy.
Lucas (15. 1-3 / 11-32)

Aún recordamos que muchos de nuestros compatriotas colombianos, partían rumbo al vecino país de Venezuela, en busca de mejores ingresos económicos. Un bolívar fuerte, que llegó a valer 17 pesos colombianos, era el imán que atraía a aquellas personas de escasos recursos, que deseaban trabajar, ganar bien y sustentar así a sus familias.

A Venezuela fueron a parar también muchas mujeres y hombres de no muy buena conducta.

También recordamos que el colombiano debía simular el acento maracucho, caraqueño o simplemente hablar con el "cantao" de los venezolanos, para que las autoridades (Guardia Venezolana), no los descubriera.

Aquel que era descubierto, en el mejor de los casos se llevaba un calabosazo. Muchos eran deportados,  a otros los patrones lo denunciaban para no pagarles el fruto de su trabajo y los que tuvieron un peor destino fueron asesinados en las "materas", luego de laborar muchos meses, con el fin de no pagarle el jornal acumulado, a los labriegos colombianos.

El colombiano de a pie nunca fue bien visto en el hermano país.

Hoy la situación ha cambiado, el giro es de 180 grados, el éxodo de venezolanos a Colombia es  incontable, por los puestos fronterizos y por las trochas diariamente llegan centenares de venezolanos, unos buscando un trabajo, algunos a ver qué pueden hacer para ganarse unos pesos, otros a comprar víveres o drogas, otros simplemente se vienen a delinquir y algunas a practicar la profesión más vieja del mundo, la prostitución.

Hoy el gobierno colombiano ha implementado políticas para darle albergue,comida y atención facultativa a  miles de nuestros hermanos venezolanos.

Todos los municipios y departamentos de Colombia están implementando lugares para atender la avalancha masiva de aquellos que vienes del país bolivariano a nuestra nación, porque allá la vaina está fea.

Al parecer Venezuela despilfarro su capital democrático y su economía, al igual que "El hijo pródigo" de la  parábola de Jesús: Lucas (15. 1-3 / 11-32).

Los venezolanos no pueden regresar donde su padre como el hijo pródigo, pero tienen un buen hermano país, llamado Colombia.