"Cerrejón desplazó a las comunidades de Las Casitas y Roche"

Documental "Tras las huellas del Cerrejón".

           


Carmen Fonseca Casado.
Tuvimos el gran gusto de hablar con Carmen Fonseca, una de las investigadoras del documental LAS HUELLAS DEL CERREJON. Antropóloga de la Universidad Nacional, con Maestría en Políticas Públicas de la Universidad de los Andes, quien nos compartió la historia de lo que ha sido su paso por la realidad de la Guajira, en especial en las comunidades de “Las Casitas” y “Roche”, que han sufrido desplazamientos de sus territorios a causa de la actividad minera de El Cerrejón.
O.M: ¿Cómo fue que surgió tu interés en la problemática de la población Wayuú en el departamento de la Guajira?
C.F: Cuando era estudiante de Antropología, pertenecí al grupo “Soberanía” de la universidad, en donde estudiábamos casos de los impactos de la minería en Colombia. Uno de los que me resultaron más indignantes, fue precisamente el de los efectos de esa actividad en las comunidades indígenas en la Guajira. Era el año 2012, y a través del grupo de la Universidad, conocimos la acción de “Reclame” (Red Colombiana frente a la Gran Minería Transnacional) que en ese momento estaba gestándose como reacción de muchos sectores de profesionales, artistas, campesinos, poblaciones indígenas y sindicatos, frente a las políticas del estado colombiano con respecto a la  “Locomotora minero energética”. Personalmente me identifiqué mucho con la fuerza y las propuestas de “Reclame”, y junto con otros compañeros decidimos replicar el movimiento en otros escenarios. Al  mismo tiempo tuve que decidir el tema de mi trabajo de grado, entonces definí que mi investigación se centraría en el impacto social de la minería de carbón en la Guajira, especialmente en lo referente a los desplazamientos de las comunidades ancestrales que vivían en los territorios objeto de explotación de carbón de la multinacional.
Ese año me desplacé a Riohacha y conocí a Felipe Rodríguez, uno de los líderes del Comité Cívico de la Guajira. Él fue una persona fundamental, ya que me ayudó a conectarme con las personas de las comunidades de “Las Casitas”, quienes estaban en proceso de reasentamiento, y “Roche”, que ya estaban reasentados en un nuevo lugar.
O.M. ¿Cuál fue el resultado de la tesis, y cómo fue tu relación con las comunidades?
C.F. La relación que fui creando con ellos fue de una intensa confianza. Creo que por que había constancia e interés verdadero de mi parte. Existen muchas personas que van a la Guajira, toman fotos, realizan visitas, entrevistas, y luego no vuelven más.  Pero el hecho de verme constantemente, les hizo ver que me estaba tomando en serio lo que pasaba en el territorio. En ese momento, conocí a una mujer que inspiró el nombre de la tesis: “De darnos casa nos hubieran dado un pedazo de tierra”. Lo más fundamental en ese trabajo, fue hacerme consciente del fuerte impacto social que implica para las comunidades ser evacuadas de sus territorios. Te lo cuento con una historia que para mi resultó muy fuerte. En el 2012 entrevisté a Tomás, uno de los líderes que entrevistamos luego para el documental. Cuando lo conocí, estaba aún en proceso de reasentamiento. Ellos vivían en una casa hermosa, y tenía a su alrededor todo lo que necesitaba para vivir. El año pasado que fuimos nuevamente para realizar el documental, encontramos la casa de Tomás en ruinas, y para poder acceder al territorio que era de ellos, tuvimos que pasar por en medio de cercados de El Cerrejón. Esa ha sido una de las partes más impactantes del contacto con ellos, percibir que la mina les quita la vida a las comunidades. Aquí no es sólo el territorio, es toda su vida, y su forma de entender el mundo. Es claro que la convivencia con  la mina es imposible, ya que los niveles de contaminación son muy altos. Así que no es recomendable, por su salud, que sigan viviendo al lado de la mina, pero lo que para ellos significa ese desplazamiento, es algo que a nivel humano no ha dejado de causar hondas huellas en mí desde el primer contacto con las comunidades.
O.M. ¿Una vez terminaste tu tesis, como fue que decidieron hacer el documental?
C.F: Con Nicolás y Ximena nos conocimos desde el año de 2008. El interés de ellos en la Guajira también era muy fuerte, así que decidimos participar en una convocatoria de estímulo a la investigación, del Instituto Colombiano de Antropología e Historia. Fue Ximena quien insistió en que fuera un trabajo visual, que permitiera mostrar en forma gráfica en un documental la problemática que viven las comunidades ancestrales Wayuú. El resultado del documental se presentó primero en “Las Casitas”, en donde la comunidad se manifestó agradecida, ya que ellos precisan ser escuchados por la sociedad en general. Luego, nos presentamos en el ICANH  y la semana pasada en la Universidad Nacional, donde para nuestra sorpresa asistieron más de 150 personas. Luego del documental recibimos muchas llamadas y contactos de comunidades a nivel nacional que tienen la sensación de querer ser escuchadas en sus problemáticas cotidianas. Esto nos abre una gran responsabilidad social como investigadores.
O.M. ¿Cuál es el mensaje que quieres dejarle a la sociedad colombiana, y en general al resto del mundo?
 C.F: Nuestro objetivo al realizar el documental es hacerlo llegar a la mayor cantidad de personas que sea posible. Estamos dispuestos a desplazarnos y realizar este tipo de conversatorios en distintos escenarios del país y del mundo. La mayor urgencia que tenemos es hacer ver a la sociedad que requerimos prontamente cambiar el pensamiento de la locomotora minera, ya que los impactos sociales, ambientales, culturales y humanos son irreparables. El propósito es generar diálogo y debate sobre este tema, para que las personas estén enteradas y puedan surgir propuestas y soluciones frente a los impactos de la minería transnacional en el territorio colombiano. Quedamos abiertos y dispuestos a hacer extensiva esta investigación en donde seamos llamados.
Si quieres ver el documental completo, sigue el siguiente enlace.
DOCUMENTAL LAS HUELLAS DEL CERREJON
 Entrevista realizada por: Olga Mendoza.