El Cesar también apoyó la firma del RAP Caribe

Los gobernadores del Atlántico, Cesar, Bolívar, Sucre, Córdoba, Magdalena y Guajira firmaron el documento que la constituye. San Andrés se unirá posteriormente.

Franco Ovalle, Gobernador del Cesar.
Con el fin de concretar la autonomía regional para reducir el tamaño del Estado central y trasladar recursos, autoridades y competencias a las regiones, siete gobernadores firmaron este jueves el documento con el cual queda constituida la Región Administrativa y de Planificación del Caribe (RAP Caribe).

“Queremos invitar a todos los estamentos que están presentes, a nuestros rectores de universidades y a nuestra bancada costeña del Congreso, a consolidar una organización territorial que nos permita un mayor desarrollo económico y social”, expresó Eduardo Verano, gobernador del Atlántico, tras la firma de la RAP.

Junto a él, los mandatarios de Bolívar, Dumek Turbay; Magdalena, Rosa Cotes; La Guajira, Weildler Guerra; Sucre, Édgar Martínez; Córdoba, Edwin Besaile; y de Cesar, Franco Ovalle conformaron esta alianza que está avalada por la Constitución de 1991 en los artículos 306 y 307 y en los artículos 10 y 30 de la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial (Loot) 1454 de 2011.

En cuanto a San Andrés y Providencia, este no pudo hacer parte de la alianza, pues hasta el momento de la firma no contaba con un documento del Instituto Geográfico Agustín Codazzi que certificara sus limítrofes. Sin embargo, las puertas de la RAP se abrieron para la isla durante el acto protocolario, puesto que el presidente del Senado de la República, Efraín Cepeda entregó al gobernador de esta zona del país, Ronald Housni, el papel que confirma que su departamento hace parte del Caribe colombiano.

“Un ejemplo de la centralización es el caso de San Andrés. El Igac se negaba a certificar sus limítrofes, lo que impedía que firmara hoy como protagonista de la constitución de la RAP, pese a su deseo de hacerlo”, dijo Cepeda, quien recordó que Housni ahora podrá solicitar la autorización a la Asamblea para unirse a los otros siete departamentos.

Por su parte, el gobernador del Atlántico enfatizó en que “todos, unidos, vamos a lograr lo que siempre hemos soñado: una paz, pero basada en la equidad. Esta no será posible en nuestro territorio con la inequidad y con las brechas sociales que tenemos actualmente. Basta mirar las cifras de pobreza que tenemos en los sures de nuestros departamentos”.

Coincidió con él el gobernador de Bolívar, Dumek Turbay, quien aseguró que el error histórico de Colombia ha sido el centralismo y que con la RAP están apuntando a tener sus propios recursos por el bien de la región.

El Caribe representa el 22 % de la población del país y solo maneja el 14 % del Producto Interno Bruto (PIB) Nacional. Las cifras del DANE revelan que, en 2016, las tasas de incidencia de pobreza multidimensional más altas se presentaron en las regiones Pacífica y Caribe, la primera con 33,2% y la segunda con 26,4%. En tercer lugar está la región Central con 18,0%. La menor incidencia de pobreza multidimensional se presentó en Bogotá con 5,9%, seguida de Valle del Cauca con 12,0%, Antioquia con 15,1% y la región Oriental con 16,8%.

En este sentido, la gobernadora Rosa Cotes expresó que el jueves fue un día histórico que ratifica que el Caribe está unido y quiere avanzar. Igualmente, para Besaile, gobernador de Córdoba, la firma es la oportunidad de demostrar que el Caribe unido es la fuerza que impulsa al país.

También Franco Ovalle, de Cesar, sostuvo que con la RAP atenderán eficazmente las necesidades de los habitantes de los departamentos del Caribe, mejorarán su calidad de vida y habrá un desarrollo económico, social, ambiental y cultural para la Costa Caribe. El mandatario de Sucre, por su parte, habló del compromiso de planificar de mejor forma el futuro de la región a partir de este suceso.

Y Weildler Guerra, de La Guajira, aseguró que su departamento se unió a la RAP para potencializarla y, entre todos, reducir los índices de pobreza que registra esta zona del país, especialmente la península, donde las comunidades indígenas han padecido este problema durante años