La eliminación de los mejores


Por: CAMILO MANRIQUE V. 03 de diciembre 2017 , 10:35 p.m.
Fracaso, papelón, descalabro, escándalo, llámelo como quiera. Los dos superfavoritos para clasificar a la semifinal y a la postre disputar el título de la Liga fueron eliminados. Junior y Nacional cayeron contra América y Tolima, respectivamente, dos de las tres nóminas más costosas del país quedaron eliminadas en cuartos de final.

millones de dólares para confeccionar su plantilla, trajo a las dos máximas figuras de la Liga: Yimmi Chará y Teófilo Gutiérrez, ganó la Copa Colombia y soñaba con el triplete ganando también la Copa Suramericana y la Liga, pero en tres días el sueño se esfumó.

El pasado jueves, Junior cayó 0-2 contra Flamengo, 1-4 en el global, en la Suramericana y solo le quedó por apostarle todo al rentado local. “Ahora sí vamos a jugar en serio la Liga”, dijo Teo al finalizar el juego ante los brasileños.


Pero a la hora de la verdad, cuando el tiburón iba a jugar en serio, se le apareció el diablo y lo eliminó. A falta de dos minutos para terminar el partido, Éder Castañeda, defensa del América, ganó en el área de Junior y con un cabezazo empató el partido 2-2 que iban ganando los de Barranquilla con goles de Teo y Germán Gutiérrez; los escarlatas habían empatado parcialmente con un golazo de Juan Camilo Angulo, de tiro libre.

En los penaltis, la estrella que siempre brilló a favor del Junior no lo hizo. El arquero Sebastián Viera apenas se quedó con uno de los balones, en cambio el que se hizo un lugar en el firmamento fue el portero Carlos Bejarano que se quedó con los disparos de Matías Mier y de Chará, sí el jugador de los 4,5 millones de dólares, el que falló el penalti para descontarle a Flamengo hacía tres días, el goleador de la Liga, volvió a equivocarse y sentenció a su equipo a ser eliminado.

Finalmente, Junior no jugó en serio ni en la Liga ni en la Suramericana. Los dirigidos por Julio Comesaña solo ganaron dos de los últimos diez partidos y toda la cantidad de puntos acumulados, el terminar como líder de la Liga y la inversión hecha a mitad de año se fueron al traste.Lillo y otros males

Lo de Nacional sí parecía la crónica de una tragedia anunciada. El cortocircuito entre la hinchada y el entrenador, Juan Manuel Lillo, fue más que evidente, la salida de Reinaldo Rueda de la dirección técnica y de Juan Carlos de la Cuesta de la presidencia y otros aspectos sellaron la eliminación.

La radiografía de la crisis del equipo verdolaga empezó con la salida de De la Cuesta. Los motivos de la salida no quedaron del todo claros. La llegada de Andrés Botero como nuevo presidente no cayó bien en un amplio sector de la hinchada por su poca experiencia en el ámbito del fútbol.

Luego llegó Juan Manuel Lillo como nuevo técnico tras la decisión de Reinaldo Rueda de no seguir al frente de Nacional. Aunque los dirigidos por el español siempre aseguraron que entendieron muy bien su estilo e idea, y tras la eliminación contra Tolima salieron todos a respaldar su continuidad, en la cancha no demostraron ese apoyo. 

Además, las formaciones titulares y constantes rotaciones que escogió el DT para varios encuentros no dieron la talla. La principal crítica que se le hace al español es que no convence su estilo. La línea de tres defensas, poca movilidad en el medio, lentitud en la transición y dependencia de los goles de Dayro Moreno. Y a pesar de que Moreno hizo 11 goles, la falta de gol marcó la campaña de Nacional en el segundo semestre.

CAMILO MANRIQUE V.
Redactor de EL TIEMPO

En Twitter: @camilomanriquev