Miguel Díaz-Canel, nuevo presidente de Cuba

Tuvo 603 votos a favor de los 604 diputados presentes.

Miguel Díaz-Canel y Raúl Castro

Por Carlos Gustavo Rodríguez Salcedo

Tras medio siglo en el poder en Cuba, este jueves acabó la era de los Castro.

“La revolución cubana sigue y seguirá viva”. Bajo esa consigna Miguel Díaz-Canel entregó su primer discurso como presidente del Consejo de Estado de Cuba, con lo que se convierte en el nuevo mandatario de la isla y con lo que le pone fin a más de medio de siglo en el que los hermanos Fidel y Raúl Castro estuvieron al frente del Gobierno.

El político no sorprendió y no solo prometió continuar con el legado de Fidel Castro, sino que afirmó que las decisiones más trascendentales tendrán la guía de Raúl, quien pese a que abandonó la presidencia seguirá presente como diputado de la Asamblea y secretario general del Partido Comunista.



“El mandato dado por el pueblo a esta legislatura es el dar continuidad a la revolución cubana en un momento crucial”, aseguró el mandatario, quien recalcó que no prometerá cambios, más allá de la hoja de ruta que ya trazó el Partido con el que buscan “actualizar” el modelo económico y social de la isla.

El nuevo presidente de Cuba, quien no dudó en decir en que será fiel al legado de Fidel, reafirmó en varias oportunidades que Raúl es el líder actual del proceso revolucionario y el hecho de que solo el partido comunista garantizará la unidad “y es el digno heredero” de la confianza depositada por la población. “Cuba lo necesita aportando ideas y siendo propositivo a la causa revolucionaria, orientando y alertando” ante cualquier agresión “del imperialismo”, comentó el presidente sobre el hermano menor de los Castro.

Díaz-Canel, quien también resaltó el papel de Raúl en el proceso de paz entre el gobierno de Colombia y las Farc, anunció que no habrá espacio “para los que aspiran a una restauración capitalista” y agregó que tampoco lo habrá para “una transición que desconozca y destruya el legado de tantos años de lucha”.

“Ratifico que la política exterior cubana se mantendrá inalterable y nadie ignorará el propósito de doblegar a la revolución, porque cuba no hace concesiones contra su soberanía e independencia”, dijo.

En una sesión de dos días, la Asamblea votó a favor de Díaz-Canel quien estará al frente del cargo, al menos, por cinco años. De los 604 diputados que estuvieron presentes, 603 de ellos respaldó la candidatura del nuevo mandatario, la única que se aprobó en la jornada de ayer.

Díaz-Canel, además de agradecer la elección, pidió que la conformación del nuevo consejo de ministros se aplazara hasta la próxima sesión. Sin embargo, pidió la aprobación para que Antonio Valdez se convierta en el primer vicepresidente del consejo, cargo que ocupará al mismo tiempo que el de primer vicepresidente general.

“Cuba espera que nosotros seamos capaces de librar victoriosamente todos los combates que nos esperan (…) Más de medio siglo de calumnias y combates oscuros a actuar generacional y al desaliento frente a las dificultades, no han podido derrumbar las columnas del templo de nuestra fe”, fueron una de las primeras palabras del nuevo presidente.

En su primer discurso, también resaltó el proceso electoral que vivió Cuba y manifestó que los escogidos son personas “humildes, trabajadores y modestas” y calificó como la elección como una “contundente victoria” del pueblo cubano.

Aunque ha tenido una postura más liberal, no se espera que se den cambios radicales en el nuevo Gobierno. Díaz-Canel viene de ser el primer vicepresidente del Consejo de Estado y Ministros de Cuba desde febrero de 2013, órgano que gobierna la isla.

Durante su carrera política, ha llamado la atención el apoyo que le dio a la creación de un centro cultural enfocado a la población Lgbti y su postura en favor de la tecnología. Además de que suele ser visto con una tablet en las reuniones, también ha liderado la necesidad de aumentar el acceso a internet en la isla.

La Cuba que recibe Díaz-Canel


¿Cómo ven los inversionistas a Cuba tras fin de la era Castro?

Las reformas económicas que deja Raúl Castro al siguiente presidente de Cuba.

El principal reto que tiene Díaz-Canel es profundizar las reformas que adelantó Raúl Castro en sus últimos años al frente de la Presidencia pero que no han tenido un impulso suficiente para fortalecer la economía. Además, llega en un momento en el que han vuelto las tensiones con Estados Unidos, tras la marcha atrás que dio el presidente Donald Trump a algunas de las medidas que lideró Barack Obama.

El nuevo Presidente recibe una economía que creció el año pasado 1,6%, pese a que en 2015 había alcanzado un alza de 4,4%. Las exportaciones no despegan y, aunque en 2013 alcanzaron niveles de US$14.400 millones, en 2016 cayeron hasta los US$11.200 millones

Pese a que Raúl intentó disminuir la burocracia estatal, que contrata a dos tercios de la población, aún no se profundiza el modelo de “cuentapropistas” con el que se han habilitado licencias para que la gente monte sus propios negocios.

Díaz-Canel también tendrá que enfrentar una coyuntura internacional en la que los antiguos aliados de la isla en la región han perdido peso. Venezuela, su principal bastón, está aislada por la comunidad internacional bajo el gobierno de Nicolás Maduro, que no logra que su producción petrolera repunte pese a la recuperación de los precios internacionales del crudo.