Pan comido, ¡Mamola!


Escribió:
IGNACIO RAFAEL ESCUDERO FUENTES
Ex futbolista de la Selección Juvenil de Futbol de Colombia, Chile 1974.

Es común decir que algo es "pan comido" para indicar que es muy fácil. Esto parece que ocurrió con la dolorosa y triste derrota sufrida por la Selección de futbol de Colombia que participa en el Mundial de Rusia 2018, contra la discreta Selección de Japón. Nadie lo esperaba. Todo indicaba que la cafetera obtendría los tres puntos de manera holgada. Así se veía y se decía a través de los diferentes medios de comunicación masiva, las redes sociales, inclusive. Eso también les ocurrió a los alemanes y argentinos, con el mejor del mundo. O sea, los médicos, también se mueren.

Empero, la realidad fue otra. Los nipones, no solo ganaron sino que nos dieron un concierto de toque-toque, al estilo Brasil. Así parecían y los nuestros no salían del asombro y solo veían pasar orondo a la tropilla japonesa al mejor estilo de las funestas guerras que han librado y donde han dado y le han dado. En este caso no le dieron, sino que dieron un concierto de toques, basado en la disciplina que siempre los ha caracterizados. O sea, mientras nosotros no salíamos del anestésico que nos colocaron, ellos se paseaban por todo el terreno de juego como “Pedro por su casa”, eso se hizo más evidente cuando el profe Pekerman tomó la equivocada decisión de remplazar dos jugadores claves para el ataque, Cuadrado y Quintero.

Este último, el mejor de la cancha. Filtrador, talentos, triangulador y se constituiría en el socio de Falcao, quien a mi juicio fue el gran sacrificado. Pero no fue así. Seguimos, con un “Tigre”, luchador, ansioso, dispuesto a dar todo de sí. Pero el futbol como juego de conjunto, no se definen los resultados con ganas, sino que debe verse reflejado, el talento de los jugadores y la mano del técnico. Sin embargo, no vimos ni lo uno, ni lo otro. El profe, salió con un equipo a jugar un partido amistoso, no de Copa Mundo.

Colombia, jugó uno de sus peores partidos desde que inició la era Pekerman. Todavía no entiendo porque dejó en la banca a su estrella, James. Los comentarios de los medios de comunicación siempre fue que estaba lesionado. Sin embargo, entró, jugó, terminó el partido y no se evidenció ningún tipo de lesión que impidiera jugar. Entonces profe, ¿Por qué no jugó de inicialista?. La competencia en el Mundial es corta, quien no gana se va, así de sencillo. Teníamos que salir a ganar, sin guardar nada. Improvisar con jugadores inexperto, costó y nos cobraron.

Hoy, estamos en una situación incómoda que pone en jaque el paso a la siguiente ronda. Perdimos con la Selección “papaya” del grupo. Los antecedentes así lo indicaban. Ellos, me refiero a los japoneses, venían como los españoles de tener un revés significativo, cambio de técnico a portas del inicio de la fiesta futbolera orbital. Los partidos amistosos, no ganaron, con una defensa débil y permisiva. Su cuarta derrota en los cinco partidos recientes que ha jugado, fue 2-0 con la Selección de Suiza.

Pero vaya, sorpresa que da la vida. Con nosotros, no solo fueron ordenados, disciplinados sino efectivos en defensa y certeros en ataque y nos aguaron la gran fiesta prevista no solo en Colombia, sino en el estadio que estuvo vestido de amarillo al mejor estilo del Metropolitano en Barranquilla.
Pero, no todo está dicho, hasta que todo esté dicho. Viene el partido con los polacos, pienso yo considerado el “hueso duro de roer” del grupo. Así es que, como perdimos con el equipo “papaya”, tenemos la obligan moral de ganar al “hueso”. No hay de otra. O ganamos, o ganamos. Eso dependerá como plantee el técnico el equipo. Aquí no se puede guardar nada. Que los muchachos salgan a hacer lo que bien saben hacer en el viejo continente. Sobre todo, los goleadores.

Profe Pekerman, se gana cuando se hacen los goles. Usted tiene los mejores goleadores del futbol europeo. Solo por mencionar a Bacca y Falcao. Pero ellos para ser efectivos necesitan conformar “pequeñas sociedades”. El caso particular de Falcao, está jugando sin socios. Y si los tiene, están muy distantes. El “Tigre”, es un depredador en las 5:50, no lo desgaste cumpliendo funciones de marca, porque termina siendo un inofensivo “gatito”. Así de sencillo.

Adenda única: Los nipones, nos dieron una enseñanza de humildad y disciplina en el terreno de juego, sin estrellas; y las graderías, en un acto altruista, recogieron la basura en el estadio.