"Sampi" Lopesierra, único sobreviviente de una época dorada

Hernán Baquero B.
POR HERNÁN BAQUERO BRACHO

Permítanme mis queridos lectores hacerle un reconocimiento de admiración, de cariño y de respeto a un ser humano de gran valía, que en el recorrido de su existencia ha dejado huellas indelebles en su trasegar como hombre de trabajo, como liberal de los mejores que ha tenido la península como un hombre serio y honesto en sus relaciones comerciales donde solo con su palabra se convertía en prenda de garantía, en la amistad donde entregó y continua entregando ese corazón bondadoso y sin igual a los que han tenido la fortuna de contar con su apreciado afecto, me refiero a Samuel Lopesierra Bernier, riohachero de nacimiento pero en Maicao desplegó toda su grandeza como comerciante y como político y hoy ya retirado de toda esas lides disfruta de su merecido descanso, lo que lo constituye en uno de los grandes patriarcas liberales con que cuenta La guajira por todo lo que vale y pesa como ser humano y como luchador d los ideales del gran partido liberal. Hoy a sus 92 años, continúa con esa pasmosa memoria, donde recuerda cada detalle de su vida, de sus éxitos y también de sus fracasos. En su residencia en Barranquilla mantiene un centro de tertulias de todo lo que ocurre en su Guajira del alma. Allí concurren de manera asidua amigos como José Cotes, Néstor Meza Ñañi ya fallecido quien era su asiduo contertulio, Moisés Henríquez y tantos más, uno que se fue recientemente Omel Brito, que hace tanta falta por la manera de contar chistes.

Samuel "Sampi" Lopesierra Bernier.

Su periplo por la vida comenzó desde muy joven, iniciándose en el comercio informal, viajando a la República de Venezuela, comerciando productos como plátanos, chivos, gallinas, frutas y también toda esta fluidez comercial la llevaba a Aruba y a las Islas del Caribe y a cambio traía productos de estos países, todo esto sucedía en el año de 1948, comercio que entablaba con dos grandes de su estirpe en esas calendas en su ciudad natal de Riohacha, como eran Enrique Zimerman y Elba Ariza de Romero.

Luego en el año de 1953 emigró a Maicao, la Ciudad fronteriza y como el Bolívar era la moneda fuerte de la época, se dedicó al cambio de esta moneda extranjera y luego con esa seriedad y ese cumplimiento que lo caracterizaban, se hizo conocer en este Municipio y fue así que con la amistad que entabló con José Domingo Boscan quien era el propietario del Hotel Internacional le dio la confianza para que lo administrara y desde ese día se dio a conocer en el comercio y se ganó la credibilidad y la confianza por su seriedad y su intachable conducta, que conserva hasta el día de hoy. Luego comenzó a recibir mercancía en consignación especialmente con los comerciantes de Aruba, sin ningún requisito firmado, solo valiéndose de la palabra ya allí se destacó como uno de los grandes comerciantes en licores, cigarrillos y otros productos, conociendo al amor de su vida, su esposa Doña Guillermina “La negra” Gutiérrez de Lopesierra, quien trabajaba en el Almacén “Su agencia” de Los libaneses Amastha Nicolás Yacaman quien vino proveniente de Media Luna, de Pivijai (Magdalena) para que el destino le diera el amor de su vida. En el año de 1972 con el éxito alcanzado, se trasladaron a Barranquilla y dejando ya su mejor herencia comercial y reconocida en toda Maicao como “Bodega San José”. Don Sampi Lopesierra hijo de la reconocida matrona y también liberalísima Riohachera Angélica “Neca” Bernier y de Samuel Lopesierra Romero. Como la opinión publica riohachera y maicaera conoce, Doña Neca después se casó con el reconocido dirigente liberal José María “Chema” Ballesteros Salas también liberal y quien lo llenó de todo el cariño como si fuera su propio padre.

Con tanto reconocimiento en el área comercial y tanta seriedad, inició su vida política al lado de “Chema” Ballesteros Salas y Miguel Pinedo Barros en la Ciudad de Riohacha y también con Ricardo Gómez Mengual y Román Gómez Ovalle, donde se ganó la confianza de la dirigencia de ese entonces por su seriedad y por ser un gran compromisario en los pactos que se hacían en la política de la época. En Maicao con Jorgito Segebre (Padre del exgobernador del Atlántico) y Guillermo Solano Figueroa, hicieron un trio inolvidable tanto en la política como en la amistad y ahí apoyaron a Miguel Pinedo Barros para El Senado y al Villanuevero Esteban Bendeck Olivella y al Barranquero Lorenzo solano Peláez para la Cámara. Luego apoyaron a Román Gomes Ovalle en todo su periplo parlamentario y a Nellit Abuchaibe Abuchaibe para el Senado. Este trio de amigos hicieron historia y el uno era el complemento del otro: “Guillermito” era el ideólogo, “Jorgito” el político y “Sampi” la seriedad en los compromisos. En Maicao fundaron el Movimiento de Integración Liberal (MIL) junto también con Israel Aguilar, “El Cachaco” Chávez, Miguel “Bombas” Bruges quien era el fotógrafo del MIL, los Parley, Joaquín Barros, “Lole” Hernández, “El Cachaco” Echeverry, “El Cachaco” Cardona, Benjamín Wanik o conocido como el polaco Benjamín, Oscar Gómez Brito, Luis Cáceres y sus hijas, Omel Brito, “Torito” de Camarones, quien era uno de los mejores tenientes de Sampi, el Notario Rafael Gutiérrez estrada, Luis Maichel, Pedro Brito Herrera, entre otros. Allí en Maicao con ese movimiento colocaron concejales, diputados como el Doctor Armando Amaris, quien también fue Senador de la Republica. Era tanto su prestigio que lo delegaban a las comisiones presidenciales de Guillermo León valencia y Carlos Lleras Restrepo a Bogotá, junto con Fredy romero, Enrique Ramírez, Dionfante Lubo, Luis Maichel para dirimir sobre los problemas del comercio en Maicao, siendo el Senador de la época Nelson Amaya Arregoces y el parlamentario Jesús Solano García.

Sampi Lopesierra hoy con Noventa y dos años a cuestas, es uno de los grandes sobrevivientes de esa época dorada, que es reconocido como un patriarca liberal que continua gozando del aprecio, de la amistad de tanta gente y de tantos personajes, que dos cuartillas son insuficientes para escribir de este ser humano maravilloso. Un detalle que me contaba en su residencia en meses pasados que era muy amigo de Emilio y Leonelo Abuchaibe, diferentes en sus procederes políticos, pero que jamás tuvieron diferencias que no tuvieran que ver con sus ideologías, siempre manteniendo el respeto y la armonía, con la diferencia de los de ahora que toman la política por el lado personal, con odios y rencores. Espero que este reconocimiento haya sido del afecto de todos los Guajiros.