Murió Delio "Maravilla" Gamboa, otra de las leyendas del fútbol colombiano


A los 82 años de edad falleció en Cali Delio "Maravilla" Gamboa, una leyenda del fútbol colombiano, quien tenía quebrantos de salud.  La muerte de Delio fue confirmada por sus familiares. Este es el perfil de una gloria que dejó enorme huella.

Contrario a lo que muchos creen, A Delio Gamboa Rentería el apodo de ‘Maravilla’ no le llegó por su extraordinario juego, por la elegancia para manejar la pelota, por su capacidad para anotar goles. El mote le cayó por herencia. Un hermano suyo, Santiago, también futbolista, se destacó, antes que Delio, en el fútbol aficionado de Buenaventura, especialmente por su pegada. Cada vez que llegaba a una charla, decía: “Qué maravilla esto, qué maravilla aquello”. Y los amigos le empezaron a decir así, Maravilla. Y cuando Delio empezó a jugar, quedó bautizado.


Delio fue el jugador más importante del fútbol colombiano en la década del 60. Brilló, especialmente, en Millonarios, donde ayudó a conseguir el tetracampeonato (1961, 62, 63 y 64). Pero su talento comenzó a verse desde mucho antes. En la cancha Baraya, en Buenaventura, se juntó con otro brillante atacante, Marino Klinger, con el que hicieron una carrera casi paralela. Pero mientras tanto, tenía que trabajar duro. Trabajaba como referencista en el puerto: debía anotar el número de referencia de cada bulto que llegaba y ponérselo, uno por uno. Así obtenía el apoyo para seguir con el deporte.

En 1956, integró una famosa delantera, la ‘Llave negra’, con Klinger y Alberto ‘Cóndor’ Valencia, que brilló, al mando del húngaro Jorge Orth, en la selección del Valle del Cauca, en 1956, que terminó ganando el campeonato nacional, en Medellín, con goleada incluída en la final a Antioquia (4-1).

Pero el partido que lanzó a la fama a Orth, al equipo y a Delio fue un amistoso frente a River Plate, el 27 de enero de 1957. En un extraordinario documental sobre su vida, ‘Una maravilla de viaje’, realizado por Juan Carlos Díaz Giraldo en 2003, Delio recordó: “Para nosotros era muy difícil, estábamos enfrentando a jugadores muy buenos, jugadores de primera línea. El comienzo fue muy difícil, ese era un equipo al que no le ganaba nadie”.

La crónica del diario Intermedio, al día siguiente, destacó el logro del equipo criollo, que hizo gozar a 20.603 espectadores en el estadio Pascual Guerrero: empató 2-2, con goles, cómo no, de Klinger y Gamboa, y pudo haber ganado. “Se ha dicho en alguna ocasión que la historia del fútbol colombiano se ha dividido en dos grandes porciones, antes de la venida de un jugador argentino de renombre y después de su arribo al país. Pero lo realmente definido, si es que quiere hacerse reminiscencia meritoria, será hablar en lo sucesivo del fútbol colombiano antes de la Selección del Valle y después de ella”, escribió el corresponsal Joaquín Marino López.

Inmediatamente los clubes profesionales se interesaron en él: curiosamente, no salió para ninguno de los clubes de Cali, sino para Atlético Nacional, con el que debutó en 1957. Ese mismo año estuvo en el Campeonato Suramericano de Mayores, en el que la Selección Colombia logró su primer hito: le ganó 1-0 a Uruguay. En ese torneo, Gamboa anotó tres goles, uno a Argentina y dos a Ecuador.

En 1959, Efraín ‘Caimán’ Sánchez, que jugaba en el Atlas, lo recomendó para jugar en el Oro de Guadalajara. Estuvo dos años en México, y en ambos se destacó como el mejor jugador extranjero del campeonato. En 1961, por pedido de Gabriel Ochoa Uribe, volvió al fútbol colombiano para actuar con Millonarios, al lado de Klinger, que ya estaba en el club desde 1957, y del experimentado Carlos Arango Medina. Pero también, como número 10, jugó los dos partidos en los que Colombia eliminó a Perú y obtuvo la casilla para el Mundial de Chile.
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