Riohacha lleva ocho meses sin Matadero: El sacrificio de ganado se hace en patios y potreros

Matadero de Riohacha, cerrado por Corpoguajira ye Invima.

Por Sandra Guerrero. El Heraldo

Hace ocho meses, en Riohacha y otros municipios guajiros se ha generado un mercado ilegal de la carne, que se inicia con el sacrificio clandestino de las reses incumpliendo todas las normas sanitarias, ya que se hace en los patios de algunas casas y potreros donde las condiciones son totalmente insalubres y precarias.

Hasta allí llevan las reses que son compradas en las fincas de la región y posteriormente en el piso, con solo un cuchillo, realizan el despiece del animal, sacando las patas, lomo, pescuezo, las costillas, el hígado, la cadera, el rabo, los intestinos y, en fin, todas las partes que son comercializadas.

Después, los llamados ‘firmadores’ la llevan a los lugares de expendio, donde es adquirida por el consumidor final.




Quienes realizan estos sacrificios ilegales y sin ningún control son, en su mayoría, extrabajadores de la Planta de Beneficio Animal o matadero de Riohacha, la que fue cerrada desde el 26 de enero de 2018 por la Corporación Autónoma Regional de La Guajira, Corpoguajira, y el Invima, entidades que argumentaron el incumplimiento del Decreto 1.500 de 2007, a través del cual se crea el Sistema Oficial de Inspección, Vigilancia y Control de la Carne, Productos Cárnicos Comestibles y Derivados Cárnicos, destinados para el Consumo Humano y los requisitos sanitarios y de inocuidad que se deben cumplir en su producción primaria, beneficio, desposte, desprese, procesamiento, almacenamiento, transporte, comercialización, expendio, importación o exportación.

Uno de estos exempleados, quien pidió la reserva de su identidad, aseguró que a pesar que están conscientes de que están matando a los animales sin ninguna verificación, ni control sanitario, es la única manera que tienen como ganarse la vida, después de haber quedado sin trabajo con el cierre del matadero.

 “Allí había unos 30 trabajadores directos y otros 35 indirectos que generaba la planta, los cuales nos hemos quedado sin empleo”, precisó.

Explica que en el matadero trabajaba quien recibe le animal, el que lo limpia, el que le corta las patas, la cabeza, el que lo arregla, hay quien lo pica y el que lo pone en el canal para ser transportado a los lugares de venta. “Todo este proceso debe ser verificado por las autoridades, lo cual no se está haciendo en estos momentos”, afirmó.

En la Resolución 00127 de 2018 a través de la cual se decretó el cierre, la autoridad ambiental de La Guajira, estableció que la  sangre de los animales sacrificados era enviada a las pozas, luego del lavado de las instalaciones y de allí pasaba al alcantarillado público. Igualmente, se evidenció que el estiércol de los animales era recogido en los patios y entregado al propietario de una finca.

Descubrieron que las pieles eran entregadas a un tercero, quien le agregaba aditivos para su venta, pero que no estaba registrado como gestor ni poseía los registros ambientales y sanitarios para llevar a cabo esta actividad.

Tampoco existía un gestor externo autorizado que realizara las actividades de recolección, transporte y disposición de desechos que el matadero generaba.

Dice Corpoguajira que cuando Asaa, el operador de acueducto y alcantarillado de Riohacha, recibía una queja por rebosamiento de las redes de alcantarillado en el sector del matadero, los operarios que llegaban a  destapar las redes encontraban piel de ganado y partes  de cuerpos de animales, entre otros desechos.

Todo esto causó el cierre del matadero, el cual podría ser abierto si se obtienen todos los permisos correspondientes y hasta que cese la afectación al medio ambiente y los recursos naturales, según quedó consignado en la resolución.

Reses sacrificadas  en potreros y patios



En el mercado nuevo de Riohacha Emeraldo Cabarcas, propietario de uno de los locales que expenden carne, asegura que se ha visto muy afectado por el cierre del matadero y que “nos toca matar por fuera para poder sobrevivir porque traerla de Maicao sale más cara”.

Agrega que a veces les piden el favor a los dueños de las reses que se las vendan ya sacrificadas. “También se está transportando en carros no aptos, pero no tenemos de otra y por eso pedimos que se solucione este problema rápido”, afirmó

Otro de los vendedores es Kevin Andrés Palacio, quien dice que las ventas han disminuido bastante. “Antes vendíamos entre tres y cuatro animales, ahora solo vendemos uno, máximo dos, porque la gente no quiere comprar carne en el mercado”, asegura.

Según indicó la carne que se vende en su local la traen del matadero de Maicao, pero como eso les incrementa el costo por el transporte, esto se ve reflejado en el precio de venta. “La carne blanda, por ejemplo, estaba a $7.000 y ahora la vendemos en $7.500”, explicó.

Los clientes también tienen desconfianza en comprar en el mercado por el incremento de carne venezolana, que ingresa todos los días a La Guajira, la cual la traen en maletines, maletas, bolsas y hasta en los bolsillos de los pantalones.

Este año la Policía Fiscal y Aduanera ha decomisado  23.711 kilos de carne de contrabando, mientras que el año pasado los decomisos llegaron 23.233. También ha incautado 276 reses en el 2018 y en el 217 fueron 376.

Los afectados
El primer eslabón de esta cadena está en las fincas, en lo hatos ganaderos, de donde salen las reses, cuyos dueños también han resultado afectados con el cierre del matadero de Riohacha.
Milagro Ojeda Brito, presidenta de la Asociación de Ganaderos de La Guajira, asegura que los ‘firmadores’ no quieren comprar el ganado sino se lo entregan “en canal”, es decir ya sacrificado y reconoce que algunos pequeños ganaderos lo hacen por la necesidad que tienen para vender los animales.
“Están arriesgándose sacrificando el ganado porque lo están comprando ya despresado, para no llevarlo hasta Maicao, donde hay un matadero habilitado”, explicó.
Óscar Cubillos, economista y jefe de la oficina de Planeación de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, aseguró en una entrevista con Contexto Ganadero que  el sacrificio formal viene cayendo desde 2013 a pesar de que el consumo se ha mantenido.
Indicó que “en el país había unos 1.200 o 1.300 puntos de sacrificio de bovinos que no eran los mejores, como mataderos municipales que no cumplían con estándares higiénicos y medioambientales. Con el decreto 1500, hoy existen poco más de 500 plantas.
Esto se lo atribuye a la entrada en vigencia del Decreto 1500 de 2007, a través del cual se establecieron las condiciones sanitarias para los mataderos y agrega en esa entrevista que “lo que hizo la norma fue cerrar los puntos visibles, pero no ha podido combatir lo invisible”.
Un matadero regional
Frente a este grave problema que enfrenta Riohacha y toda La Guajira, el Invima le dijo a EL HERALDO, que si el establecimiento desea realizar beneficio de animales inicialmente deberá ser incluido dentro del Plan de Racionalización de Plantas de Beneficio Animal del departamento de La Guajira como resultado de un estudio de prefactibilidad como lo establece el Decreto 3659 de 2008. Posteriormente deberá dar cumplimiento a la totalidad de los requisitos sanitarios establecidos en el Decreto 1500 de 2007, modificado por el Decreto 2270 de 2012, y en la Resolución 240 de 2013 y obtener Autorización Sanitaria como un establecimiento nuevo. Sin dicha Autorización el establecimiento no podrá realizar actividades de beneficio”.
El alcalde encargado de Riohacha, Yondilver Maestre Fuentes, aseguró que la secretaría de Gobierno y la Policía llevan a cabo operativos para controlar este sacrificio clandestino de reses.
Agregó que la administración departamental tiene la competencia en este tema y que, tal como lo exige el Invima, ya tiene estructurados los estudios de prefactibilidad para la construcción de una planta de beneficio animal de carácter regional, a través de la cual pase todo el ganado que se consuma en los municipios guajiros.
“Hay voluntad del gobernador Wilmer González para que esto pase a una fase de ingeniería de detalle con la finalidad de llevarlo al Ocad regional y obtener los recursos necesarios para su construcción”, afirmó.  
En la actualidad existen en el departamento de La Guajira dos plantas de bovinos abiertas, el Matadero y Procesadora de Carnes San Carlos de Maicao y Frigorífico Villanueva S.A. Además en San Juan del Cesar existe una planta de ovino-caprino que se llama Echeverry Gutiérrez.
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