El oscurantismo de La Guajira

Por: Hernán Baquero Bracho

Según el concepto gramatical la definición de la palabra oscurantismo es: "La extrema oposición a la expansión, divulgación y transmisión del progreso y del conocimiento de las clases populares, a que una cultura se manifieste o emerja entre las clases sociales".

También se le atribuye al acto de defender ideales, posturas o conductas irracionales, absurdas o retrógradas; el oscurantismo es una ideología o doctrina que obtiene su máximo auge en la Edad Media, que fue el periodo entre el fin de la Era Antigua en el siglo V hasta el Renacimiento en el siglo XIV.

El oscurantismo es lo contrario al libre pensamiento y sus opositores lo asocian normalmente con los preceptos religiosos.”

Si nos fuéramos a la definición arriba señalada, La Guajira si está viviendo una transición retrógrada hacia el desarrollo, manifestada en unas acciones de nuestros dirigentes con el apoyo de las masas populares de todo lo que ha venido ocurriendo en las últimas dos décadas y que como lo manifesté en mis columnas, se encuentra en cuidados intensivos y a raíz de ello La Guajira tocó fondo.

La expansión, divulgación, transmisión del progreso y del conocimiento de todos nosotros pareciera que se hubiera quedado en la edad media, de ahí que todos los entuertos, lo mal hecho haya salido a flote, hoy las consecuencias se han manifestado no solo en contra de la misma democracia sino de la misma institucionalidad con las graves consecuencias que esto conlleva al mismo atraso y a la parálisis del mismo desarrollo que siempre ha estado inmerso en la mediocridad y en la ineficiencia de nuestros actos.

Aunado ahora y no ahora por decirlo así, a los zarpazos que el centralismo salvaje nos ha venido propinando por décadas, producto de esos entuertos, de esas graves falencias en el manejo del erario público y de las malquerencias de muchos cachacos en contra de La Guajira.

El zarpazo contra nuestras regalías fue el primer golpe de estado contra nuestra misma institucionalidad con el apoyo de muchos guajiros que también el país cachaco ha aprovechado ese canibalismo entre nosotros mismos y todo por el bendito poder, la intervención de la salud, de la educación y del agua potable fue el segundo golpe de estado otra vez contra la misma institucionalidad guajira.

La Guajira es vista como la lepra del país, pareciera que aquí existiera la peste bubónica de la edad media.

El otro golpe contra la misma institucionalidad del departamento lo acaba de propinar la Corte Suprema de Justicia contra el gobernador elegido de manera democrática, transparente y diáfana Wilmer David González Brito, al condenarlo a diez años de prisión por fraude electoral y ofrecimiento de mercados por votos.

Que injusticia la que comete esta justicia corrupta, maquiavélica, parcializada, politizada y de doble moral. Como quien dice el chivo expiatorio de esta falsa democracia que se da a lo largo y ancho del país, es el gobernador de La Guajira.

Es decir las prácticas de mercados por votos solo se da en la península guajira, en las demás regiones del país es diáfana y cristalina. Si como no. País de cafres. El país de la Santísima Trinidad, donde el diablo hace ostias y la Corte Suprema es el mismo diablo santificando al pueblo colombiano.

Condenado a diez años como el peor criminal de Colombia. Y los de las Farc haciendo ostias en el Congreso de la República como unos pobres angelitos que lo único que han hecho en su vida es santificar. ¡Qué horror!

A Wilmer David González Brito, un hombre cristiano por convicción, temeroso de Dios, transparente en sus decisiones públicas y privadas pareciera que el mismo diablo lo estuviera tentando en todas sus manifestaciones. Hombre temeroso de Dios, con una fe inquebrantable y con una confianza en el Todopoderoso sigue ahí orando y demostrando que Dios todo lo puede.

Pareciera que muchos pasajes del Antiguo Testamento se estuvieran viviendo en la persona de Wilmer David González Brito, como el pasaje de Daniel cuando fue arrojado al pozo de los leones o lo que le sucedió a José cuando fue vendido por sus hermanos a un mercader de esclavos. 


Pero lo más triste de todos estos sucesos es la indiferencia del pueblo guajiro, pareciera que estuviera anestesiado de tantas ignominias que el país cachaco continúa cometiendo contra el departamento.

El último golpe que ese mismo centralismo salvaje nos quiere propinar es la intervención del ICBF, ya nos enviaron a un Moisés disque salvado de las aguas a solucionar lo que nosotros no hemos podido.

¡ Que vaina con La Guajira !. Con todos estos acontecimientos nuestro departamento continúa y continuará en el oscurantismo.

Cuándo ocurrirá el Renacimiento?