La educación, nuestro talón de Aquiles

Por Hernán Baquero Bracho.

 Haciendo un análisis a la matriz Dofa de nuestro Departamento, sobre las debilidades, las oportunidades y las amenazas que sobre ella recaen en materia de desarrollo, encontramos que una de las grandes falencias y por supuesto una de las grandes debilidades que afectan de manera significativa nuestro devenir histórico es sin lugar a duda la educación. La educación continua siendo nuestro talón de Aquiles, para mejorar en las variables de la productividad y de la competitividad.

La mala calidad educativa mostrada y demostrada en los resultados académicos da muestra de que sin una buena educación no puede existir un buen desarrollo y buenas perspectivas de cambio de un Departamento que contribuye significativamente con sus recursos al crecimiento del país pero, que aquí el recurso humano es muy pobre en este aspecto. De ahí también que la cultura que va asociada a la educación es una de las transversales que contribuye en cualquier región desarrollada a su crecimiento endógeno y exógeno.

 ¿A qué se debe la mala calidad educativa que hoy nos identifica? Son varios los factores pero uno en especial muestra de esa falencia que poseemos: la pobreza y la mala calidad de vida de los Guajiros. Los últimos resultados en materia de calidad educativa dan grima. El departamento ocupa el puesto 30 a nivel nacional dentro del ranking 2018 en el Calendario A, con un promedio de 44,632 lo que nos deja muy mal parados a nivel nacional en materia educativa.

Dentro de ese ranking los colegios no oficiales sacan la cara por el departamento. Dentro de los primeros 20, solo la Institución Educativa El Carmelo de San Juan del Cesar que dirige el docente villanuevero Edwar Fragozo, ocupó precisamente el puesto 20. Da tristeza que los colegios oficiales no han mejorado para nada a pesar de la intervención por parte del gobierno nacional en la educación guajira, como dice la expresión popular, cada día vamos pa´tras. ¿Entonces dónde radica el problema?

También quedó demostrado que con el nuevo programa del gobierno nacional en cabeza del presidente Iván Duque “Nueva Generación” que reemplazó al anterior programa “Ser Pilo Paga” que abarcaba colegios públicos y privados, pero con el nuevo programa solo cobija colegios oficiales, demostrando que los colegios no oficiales nos cubrían esta gran falencia. Porque de tener La Guajira más de 20 estudiantes “pilos” ahora con los resultados solo dos estudiantes sacaron la cara por el departamento.

Esta debilidad de la educación ha afectado por décadas a la península. De ahí que hoy doscientos treinta mil estudiantes  de escasos recursos económicos reciben educación gratuita en primaria y secundaria con costos al Departamento; diez mil estudiantes de la Universidad de La Guajira reciben subsidios de menor a mayor, de acuerdo a su rendimiento académico; sobre el tema de la Universidad de La Guajira, es apremiante su nacionalización a pesar que pasó todos debates en el Congreso anterior de La República, el expresidente Santos se opuso a sancionar el acuerdo de la nacionalización de nuestra universidad. Como ya no estamos en la época de las vacas gordas, cuando el departamento recibía millonarios recursos de regalías, hoy la mayoría de los recursos propios por las demandas de embargos que la universidad le hace al gobierno departamental, éste se encuentra ilíquido en la mayoría de las veces para cumplir con sus obligaciones financieras, inclusive está afectando el pago de la nómina en los tiempos estipulados. Por estos embargos a los contratistas de las OPS les adeudan hasta tres meses de salarios. 

Así mismo la construcción de los mega colegios que se iniciaron en el año 2010 y que se han puesto en funcionamiento, en especial en temas como ciencia y tecnología y en una educación personalizada, logrará con el tiempo los objetivos de vencer una de las grandes debilidades que tiene La Guajira que frena su desarrollo, aunque todavía estamos lejos de ocupar los primeros lugares a nivel país en materia de calidad educativa. La construcción de estos megos colegios que estuvo por encima de los ciento cuarenta mil millones de pesos, encontró un apoyo pírrico del Gobierno nacional por la suma de diez mil millones de pesos. Amanecerá y veremos dijo el ciego.